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Etapas del despertar en el trabajo

Fragmento del libro de M. Nicoll "Comentarios psicológicos sobre las enseñanzas de Gurdjieff y Ouspensky vol 2"

Estamos acostumbrados a nuestro olor. Ahora bien, mientras sigamos viviendo confortablemente en la espesa y nauseabunda atmósfera de nosotros mismos, dando todo por supuesto, incluso a nosotros mismos, no podremos despertar. ¿Por qué es esto así? Es porque nunca nos hemos preguntado qué somos o cuál es el significado de todas las cosas. Nos limitamos a comer y dormir, luchar y querellar, hablar y oír, ver y tocar, mover y sentir.
Damos todo esto por supuesto, sin tener la menor idea de que es extraordinario. A este respecto no cuesta nada satisfacernos. Nos movemos sobre la superficie de las cosas y tenemos simpatías y antipatías, amores y odio, etc. y eso es todo, en lo que nos concierne a nosotros; todo es dado por supuesto. No hay sentido de extrañeza en todas las cosas. Si es así, entonces estamos verdaderamente dormidos y se necesitará mucho dolor y cosas muy desagradables, muchos choques pesados, muchas experiencias sorprendentes, para despertarnos a nuestra verdadera conciencia.
La vida contiene muchos choques naturales de los cuales uno es la muerte. El tener que afrontar la muerte nos hace a veces pensar de un modo real. Pero el torrente de los sentidos, y el griterío de la vida moderna, embota y ensordece este punto de pensamiento, de tal modo que rara vez emerge y se hace sentir. Por cierto nos encolerizamos al no poder hacer lo que queremos en cuestiones que nos atañen de cerca, pero esto no nos hace pensar en qué somos y dónde estamos, sino que, al contrario, nos adormece más que nunca. Nos sumergimos otra vez en la vida esperando que nuestros deseos serán cumplidos por último y contemplamos todos los fracasos temporarios y continuos como si fueran excepcionales. No obstante, todo ello es necesario —mientras no empecemos a pensar. Luego tiene comienzo en nosotros una nueva situación. Hemos empezado a pensar. El objeto de este Trabajo es hacernos pensar —no pensar en desquitamos de alguien que nos ha engañado o en atraer a alguien que nos ignora o en lograr más poder personal, más aliciente o más placer, más confort, mejor posición, o en decir cosas desagradables a los otros— no, este Trabajo estriba en hacernos pensar exactamente en todo este aspecto de nosotros, mediante la observación de sí, de modo que empecemos a ver qué somos y dónde estamos. Sin embargo, esto necesita mucho tiempo, y nada es peor que fingir que ya sabemos. Una persona que finge tener o conocer lo que es ni tiene ni conoce —tal persona se ha forjado una imagen de sí misma. Esto detiene todo lo que hay de genuino en todas las direcciones de desarrollo.